Date: 11 mar 2019

La primera ministra británica, Theresa May, y la Comisión Europea han mantenido negociaciones de última hora durante este fin de semana, porque mañana la Cámara de los Comunes votará el muevo acuerdo de retirada pactado con Bruselas. Si los legisladores británicos rechazan este acuerdo, el miércoles habrá una nueva votación para decidir si Reino Unido abandona el bloque comunitario sin ningún convenio.

Si esta votación también es rechazada, el jueves 14 de marzo se votará sobre la prórroga del artículo 50 del Tratado de Lisboa. Esta última opción daría más tiempo para volver a negociar con la UE y abriría la posibilidad de una salida ordenada, o de que se celebre un nuevo referéndum sobre el Brexit.

Los datos publicados el pasado viernes mostraron que la tasa de desempleo de Estados Unidos bajó dos décimas porcentuales en febrero, situándose el 3,8%. No obstante, la mayor economía del mundo solo creó 20.000 puestos de trabajo, mientras que las estimaciones de los analistas indicaban que se crearían 175.000 empleos, fue el peor dato en 17 meses. El promedio de salarios por hora subió 0,4 por ciento, elevando la subida anual hasta el 3,4%, su nivel más alto desde abril de 2009.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo el viernes que el banco central tendrá cuidado de no afectar a los mercados financieros mediante el ajuste de su balance de bonos, y señaló que no ve suficientes complicaciones en la economía estadounidense como para implantar cambios inmediatos en su política monetaria.

China notificó el viernes que las exportaciones de febrero bajaron un 20,7%, y se esperaba una contracción del 4,8%, fue el mayor retroceso en tres años. Las autoridades monetarias de Pekín dijeron este fin de semana que el banco central reducirá los costos de los préstamos para tratar de frenar el estancamiento económico, y que siguen trabajando día y noche para lograr un acuerdo comercial con Estados Unidos.

Estas declaraciones han propiciado una apertura semanal alcista en los mercados asiáticos, el selectivo de Morgan Stanley, MSCI Asia Index, subió un 0,52%. El Shanghai Composite chino remontó un 1,12% y el Nikkei de Tokio ganó un 0,34%. El selectivo japonés se mantuvo por encima del soporte clave de los 21.000 enteros, la pérdida de este nivel implicaría un cambio en la tendencia alcista vigente desde enero.

Wall Street enlazó el pasado viernes cinco sesiones consecutivas de caídas, los débiles datos macro publicados en China y Estados Unidos, y la rebaja de las previsiones de crecimiento de la Unión Europea, provocaron el peor cierre semanal del año de los selectivos estadounidenses.

El S&P 500 cayó un 2,16%, el Dow Jones se dejó un 2,21% y el Nasdaq compuesto acabó la semana con una pérdida del 2,46%. Los principales índices de EEUU cayeron por debajo de relevantes niveles de soporte, el S&P 500 y el Nasdaq perforaron la media móvil de 200 días, mientras que el Dow Jones cerró por debajo del soporte ubicado en los 25.800 puntos. La situación técnica es preocupante, pues la pérdida de los niveles comentados podría provocar una mayor presión vendedora esta semana.

En Europa, los índices acabaron la semana con descensos más moderados. A pesar, de que el Banco Central Europeo rebajó sus previsiones de crecimiento de la zona euro para 2019 del 1,7% al 1,1%. El BCE decidió mantener sin cambios los tipos de interés en el 0% y confirmó las expectativas de retrasar la primera subida de tipos de interés hasta 2020.

Además, anunció que emitirá una nueva ronda de liquidez para los bancos a partir de septiembre para mantener la liquidez en la zona euro y tratar de reducir la desaceleración del crecimiento de la región, que permanecerá vigente como mínimo hasta marzo de 2021.

Estas declaraciones provocaron fuertes caídas en el sector bancario europeo, porque el retraso en las subidas de tasas de interés afectará directamente a la rentabilidad de los bancos. El Ibex 35 anotó una pérdida semanal del 1,49%, lastrado por el sector bancario. Bankia perdió un 9,57% de su valor en bolsa en la semana, Banco Sabadell se desplomó un 9,09%, Caixabank cayó un 6,25%, BBVA se dejó un 4,52%, Santander perdió un 4,14% y Bankinter un 3,85 por ciento.

El resto de selectivos europeos registraron pérdidas semanales del 1,24% en el DAX 30 Fráncfort, un 1,02% en el FTSE MIB de Milán, el 0,86% en el Euro Stoxx 50 y un 0,65% en el CAC 40 de París. El FTSE 100 de Londres mostró el mejor comportamiento pues cerró prácticamente en tablas con una leve caída del 0,03 por ciento. La depreciación de la libra esterlina ayudó al selectivo británico a contener la oleada de ventas que se desató en las bolsas globales, pues cayó un 1,45% frente al dólar la semana pasada.

El euro cerró la sesión del viernes con una subida del 0,33% en 1,1235 dólares, después de tocar mínimos de casi dos años en la jornada anterior por la moderada postura del Banco Central Europeo. El gráfico semanal del cruce euro-dólar refleja la debilidad técnica de la moneda única, si perfora los 1,12 dólares se reactivará la tendencia bajista de largo plazo.

 

El índice dólar marcó un nuevo máximo anual el pasado jueves en 97,62 puntos, pero los datos del viernes provocaron un descenso del 0,37% y volvió a situarse por debajo de la resistencia de los 97,50, regresando al rango lateral en el lleva cotizando desde septiembre de 2018.

En materias primas, el crudo de Texas cayó un 1,04% a 56,07 dólares por barril. El ministro de petróleo de Arabia Saudí, señaló el pasado viernes que los recortes de producción de la OPEP se mantendrán hasta el próximo mes de junio.

El oro al contado cerró la sesión del viernes con un avance del 0,97% en 1.298 dólares por barril. El preciado metal retomó la senda alcista tras varios días de pérdidas, por la caída del dólar y los frágiles datos de empleo de febrero.

En el ámbito económico, hoy conoceremos el resultado de la balanza comercial y de la producción industrial de Alemania. El foco de atención estará centrado en las cifras de ventas minoristas de enero de Estados Unidos que se liberan a las 13:30 horas de Madrid, pues la lectura de diciembre fue pasmosamente débil.

David Pina

Analista Colaborador de ActivTrades

 

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