Date: 23 ago 2017

Cada año en Jackson Hole, en el estado de Wyoming en Estados Unidos, se reúnen los presidentes de los principales bancos centrales del mundo y demás personajes de las altas esferas de las finanzas. El enfoque principal de esta reunión se centra sobre los dos banqueros centrales más poderosos del mundo: la presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos Janet Yellen y el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi. El próximo viernes, Yellen y Draghi van a exponer sus discursos.

En realidad la mayoría de analistas, inversores y operadores no esperan sorpresa alguna por parte de Yellen o Draghi. Al momento todo parece indicar que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá sus planes de normalizar los tipos de interés, tras los últimos incrementos llevados a cabo. Además, la FED ha mencionado la necesidad de empezar a vender parte de los activos que ha acumulado durante la estrategia de flexibilización cuantitativa para estimular la economía tras la recesión que empezó en el 2008. Se espera que posiblemente la FED presente su plan para reducir su balance que alcanza aproximadamente los 4,5 billones de dólares en la próxima reunión de septiembre.

Por otro lado, el Banco Central Europeo todavía continúa comprando activos por la cantidad de 60.000 millones de euros al mes y mantiene los tipos de interés en niveles históricamente bajos. Los inversores y operadores están ansiosos por saber si Mario Draghi planea presentar algún plan para empezar a reducir el ritmo de las compras de dichos activos para el próximo año. Las expectativas sobre el discurso de Draghi son altas, pero posiblemente los inversores se lleven una gran desilusión debido a que lo más probable es que el presidente del BCE no llegue a mencionar nada sobre cambios en su política monetaria para evitar lo que sucedió en el foro de Portugal hace dos meses.

En Sintra, Portugal, Mario Draghi habló de “fuerzas reactivadoras” en la economía de la Eurozona y los mercados lo interpretaron como si el BCE estuviera listo para reducir su estímulo económico, causando una fuerte subida en el euro que llevó a la divisa única frente al dólar hasta la zona del 1.1900 como podemos observar sobre el gráfico diario. Desde que el EUR/USD alcanzó la zona del 1.1900, la paridad se ha estabilizado y se consolida alrededor del 1.1800 y el 1.1700 durante las últimas tres semanas. Es posible que durante el resto de esta semana la paridad se mantenga en la misma zona, debido a que normalmente los mercados entran en un estado letárgico antes de la reunión de Jackson Hole. De todas maneras para que el EUR/USD tome una tendencia clara, debería de romper por encima del 1.1900 o por debajo del 1.1600 por donde se encuentra precisamente su media móvil exponencial de 200 semanas.

 

Alexander Londoño,
Analista colaborador de ActivTrades