Date: 13 dic 2018

Los mercados de acciones cotizan con optimismo las posibilidades de un acuerdo comercial entre China y Estados Unidos, después de una serie de noticias conocidas esta semana que aliviaron las tensiones entre las dos mayores economías del mundo.

Los operadores tenemos que ser conscientes de que las negociaciones comerciales entre Whasington y Pekín todavía están sujetas a una elevada incertidumbre, y los mercados continuarán oscilando con alta volatilidad en función de los titulares que vayan apareciendo.

La agencia Reuters informó este miércoles que las empresas estatales chinas han comprado más de 1,5 millones de toneladas de soja estadounidenses, es la mayor compra de soja de en más de seis meses.

El hecho de que China reinicie las compras de soja a EEUU, junto con la reducción de los aranceles sobre las importaciones de automóviles estadounidenses del 40% al 15%, son una muestra de que China está cumpliendo con las promesas acordadas en la reunión de los presidentes Donald Trump y Xi Jinping del pasado 1 de diciembre, donde acordaron una tregua de 90 días para tratar de negociar un acuerdo definitivo.

Los mercados de acciones asiáticos han cotizado positivamente las señales de distensión en las fricciones comerciales y las expectativas de que China intensificará sus esfuerzos monetarios para apoyar su economía en ralentización.

El índice MSCI, que agrupa a las acciones de Asia y el Pacífico, subió un 1,03%. Las ganancias de la región se concentraron en las acciones chinas, el selectivo de Shanghai ha subido un 1,23% y el índice Hang Seng de Hong Kong ha ganando un 1,2 por ciento. El índice Nikkei 225 de Japón ha terminado cerrando con un avance del 0,99 por ciento.

En Wall Street, tras varios días de enérgicas oscilaciones debido a la incertidumbre del progreso en las negociaciones comerciales, los principales selectivos cerraron con subidas generales que alcanzaron el 0,64% en el Dow Jones, un 0,54% en el S&P 500 y el 0,95% en el Nasdaq.

Los selectivos estadounidenses se alejan así de importantes soportes situados cerca de los mínimos anuales. La tendencia de largo plazo sigue siendo claramente alcista, aunque que la tendencia secundaria es lateral, la dirección de la ruptura del rango nos dará pistas sobre la evolución de la tendencia primaria.

El gráfico del S&P 500 es un ejemplo claro de la situación de los índices de EEUU, por lo que tendremos que estar muy pendientes de los máximos y mínimos más recientes de reacción,  establecidos justo en el techo y suelo del rango lateral.